El Niño y las lluvias intensas: cinco claves para proteger el hogar

Ante la previsión de precipitaciones más abundantes, especialistas recomiendan realizar tareas de mantenimiento y control en techos, canaletas y desagües para reducir riesgos y evitar daños en las viviendas.
Sociedad04 de noviembre de 2026

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La posible llegada de lluvias más intensas asociadas al fenómeno climático de El Niño vuelve a poner el foco en la importancia del mantenimiento preventivo de las viviendas. Ante escenarios de abundantes precipitaciones, tomar medidas anticipadas puede ayudar a reducir riesgos, evitar filtraciones y minimizar los daños que el exceso de agua puede ocasionar en hogares y construcciones.

Especialistas de Amanco Wavin remarcan que este fenómeno puede alterar los patrones habituales de lluvia en distintas regiones del país, generando períodos de precipitaciones más frecuentes e intensas. Esta situación pone a prueba especialmente a los sistemas de captación, conducción y evacuación del agua de lluvia, fundamentales para prevenir anegamientos y problemas estructurales.

Frente a este contexto, la prevención adquiere un papel clave. Revisar techos, desagües, canaletas y cañerías permite detectar posibles inconvenientes antes de que se produzcan las tormentas más severas. Además, un correcto manejo del agua pluvial contribuye a proteger la vivienda y evitar gastos mayores por reparaciones.

1. Revisar y limpiar las canaletas

Las canaletas suelen acumular hojas, ramas y otros residuos que dificultan el paso del agua. Antes de la temporada de lluvias es recomendable verificar que estén completamente despejadas y en buen estado de conservación. También es importante comprobar que no presenten fisuras, deformaciones o piezas sueltas que puedan afectar su funcionamiento.

2. Comprobar el estado de las bajantes pluviales

Las bajantes son las encargadas de transportar el agua desde las canaletas hacia los puntos de descarga. Cuando presentan obstrucciones o daños, pueden generar desbordes que terminan afectando paredes, techos y estructuras. Asegurar que el agua circule correctamente permite prevenir filtraciones y problemas de humedad.

3. Detectar posibles filtraciones

Las manchas de humedad, la pintura descascarada o el deterioro en techos y paredes suelen ser señales de problemas de impermeabilización. Realizar una inspección previa a los períodos de lluvias intensas permite identificar puntos vulnerables y efectuar las reparaciones necesarias para evitar el ingreso de agua al interior de la vivienda.

4. Identificar sectores con acumulación de agua

Patios, terrazas, accesos y otros espacios con escasa pendiente pueden convertirse en puntos de acumulación durante las tormentas. Observar cómo escurre el agua en estos lugares permite detectar fallas en el drenaje y evaluar posibles mejoras para favorecer una evacuación más eficiente.

5. Revisar rejillas y cámaras pluviales

La acumulación de tierra, hojas y residuos en rejillas, sifones y cámaras de inspección puede dificultar el drenaje y aumentar el riesgo de anegamientos. Mantener estos elementos limpios y libres de obstrucciones favorece el escurrimiento del agua y ayuda a evitar que ingrese a la vivienda durante precipitaciones intensas.

La importancia de anticiparse

Los especialistas coinciden en que la mejor estrategia es prevenir antes que reparar. El mantenimiento periódico de canaletas, desagües y sistemas de evacuación de agua, sumado a una adecuada impermeabilización de techos y paredes, permite detectar problemas a tiempo y reducir significativamente el riesgo de daños durante eventos climáticos extremos.

En un contexto donde los fenómenos meteorológicos son cada vez más intensos y frecuentes, adoptar medidas preventivas resulta fundamental para construir hogares más seguros y resilientes frente a las abundantes lluvias que pueden acompañar la presencia de El Niño.

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