El gasto selectivo marcó el perfil del nuevo turista argentino

Según CAME, viajaron 30,7 millones de turistas y el gasto total alcanzó los 11 billones de pesos, un 4,5% más que en 2025 en valores reales.
Turismo03 de marzo de 2026

La temporada de verano cerró con un balance positivo y superó los registros de 2025: más turistas recorrieron el país, el impacto económico fue mayor y la agenda de eventos se consolidó como motor de convocatoria en distintos destinos.

Los números de la temporada

-Según datos de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), viajaron 30,7 millones de turistas y el impacto económico alcanzó los 11 billones de pesos.

-La cantidad de personas que viajaron creció 9,5% respecto a 2025, mientras que el gasto total real aumentó 4,5%, impulsado por quienes pernoctaron al menos una noche fuera de su ciudad.

-El gasto diario por turista fue de $97.101, un 28,2% más que el año pasado en términos nominales, pero 3,3% menor en valores reales ajustados por inflación.

-La estadía media se ubicó en 3,65 noches, confirmando la tendencia hacia viajes más breves: 12% menos que en 2023 y 21% menos que en 2022.                                                                                                       

La temporada mostró un desempeño más equilibrado que la anterior, con un flujo sostenido de turistas durante enero y febrero. Las promociones comerciales y el financiamiento en cuotas ayudaron a dinamizar el consumo.

Los destinos que combinaron naturaleza, eventos y agenda cultural lograron altos niveles de ocupación, mientras que otras plazas fueron más sensibles al clima y al calendario. Los fines de semana largos, festivales, carnavales y competencias deportivas actuaron como disparadores concretos de viajes, elevando reservas y ocupación incluso en lugares con registros iniciales bajos.

Se consolidó un perfil de viajero que decide con poca antelación, prioriza experiencias específicas y ajusta la duración de su estadía. El gasto fue selectivo pero significativo, concentrado en excursiones, gastronomía y eventos, mientras que se moderaron consumos accesorios.

Donde el producto turístico estuvo bien diferenciado, el impacto económico fue contundente. La fórmula más efectiva para sostener el movimiento fue la combinación de eventos, cultura y deporte, que permitió mantener actividad incluso en contextos de mayor prudencia en el gasto.

Desafíos del sector

Entre los problemas señalados por CAME, se destacan la rentabilidad ajustada, la competencia informal y la dependencia del clima y la agenda de eventos, factores que aportaron volatilidad y obligaron a una planificación más flexible por parte de prestadores y destinos.

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